martes, 24 de julio de 2012

Capítulo 6


Lo había repasado mil y una veces.
Le llevaría al bosque y le diría "Voy a esconderme tras estos matorrales. Luego, saldrá... Otra cosa. No te asustes. Después, volveré". Y él ya juntaría dos más dos y se daría cuenta de que el lobo era yo y entonces podría contarle todo.
Sonreí.
Mi plan no tenía ningún fallo. Todo era perfecto.
Todo... Menos Jared, que se coló en mi mente mientras ideaba mi plan.
¿Qué? ¿Piensas decírselo a ese humano?
Así es. Merece saberlo. Me ha salvado la vida y ha puesto en peligro la suya.
¡Pero no puedes hacerlo! ¡Sabes que no puedes!
Mi padre me ha dado el permiso para hacerlo. ¿Acaso me vas a decir tú lo que debo o no debo hacer, Jared?
¿Qué tu padre qué? ¿Os habéis vuelto todos locos?
A mí no me parece mala idea que se lo diga, Jared-dijo Ryan.
Jared le taladró con la mirada.
¿Alguien más se opone, aparte de Jared, a que se lo digamos a Justin?-pregunté, mirando a mi manada.
Nadie dijo nada.
Jared bufó.
Definitivamente estáis todos locos.
Volví a asistir a clases al día siguiente.
Mis heridas, al convertirme en lobo, habían terminado de sanar y ya no quedaba de ellas nada más que una cicatriz pequeña de color rosado que desaparecería en un par de días.
El señor Hilton se alegró de verme.
-¡Hombre, ya pensaba que se te había contagiado la vaguería de tus compañeros!
-Pues no. Tengo demasiado swag como para eso.
-Algún día, tendrás que explicarme qué es eso del swag.
-Me llevaría demasiado tiempo.
-¿Ah, si? Pues demasiado tiempo te va a llevar la hoja de traducciones que, por lista, te voy a dar.
Le miré con fastidio mientras Justin reía en las filas de atrás.
-¿De qué se ríe, señor Bieber? ¿Acaso usted también pierde demasiado tiempo en esas tonterías del swag? Pues tome esta hoja como la señorita Poynter y pierda el tiempo en cosas que de verdad merezcan la pena.
-Pero es que el latín no lo merece.-le contestó.
-¿Ah,no? Toma, dos hojas más. Buen fin de semana te espera, lleno de latín.
-Jo.
-Eso es injusto, profesor. Si el latín está muerto y ya no se usa, Justin no tiene la culpa-protesté yo.
-Otras dos hojas para ti. Las quiero aquí el lunes, ¿me habéis entendido? Sin falta o os suspenderé el curso a los dos.
-Vale.
Suspiré.
Bueno, era jueves. Aún tenía cuatro días largos para hacer las malditas hojas... Me puse a imaginarme a una manada de lobos atacando al señor Hilton y sonreí para mis adentros.
No me costaría mucho hacerlo real.
Cuando sonó el timbre, Jus y yo nos dirigimos al comedor.
-¿No echas de menos a tu amiga Jenn?-pregunté.
-Noto cierta malicia en esa pregunta...
-¿Qué? ¡No! Es que como antes te ibas mucho con ella y ahora ya no está...
-Pero era muy pesada. Todo el rato "Justin, ¿puedo caminar a tu lado? Justin, ¿puedo sentarme cerca de ti? Justin, ¿puedo hablarte? Justin, ¿puedo...?"
-Entonces te alegras que haya desaparecido.
-No, yo no he dicho eso.
-Pero lo piensas.
-A veces...
-Ya.
Fuimos a comer y, al acabar las clases, cogí a Justin del brazo.
-¿Adónde me llevas?
-A mi coche.
-¿Desde cuándo tienes coche?
-Em... Bueno, vale. Es el de Sel, que me lo ha dejado.
-¿Por qué? ¿Adónde vamos?
-A que descubras el secreto.
-¡Bien! ¡Por fin ha llegado el día tan esperado!
Sonreí.
Montamos en el coche y arranqué.
-Hacía mucho tiempo que no conducías tú-me dijo Jus.
-Ya, ya casi se me ha olvidado cómo se hace.
-Tengo miedo.
-¡Bah, no, hombre! No soy tan así.
Conducí hasta llegar a la linde del bosque, casi hasta la frontera con el pueblo de Derek.
-¿Por qué hemos ido tan lejos?
-Quizá aquí los cazadores no me estén buscando.
-Eso de los cazadores tienes que explicármelo.
-Lo haré, no te preocupes.
-¿Es un nombre en clave para designar a unos espías o algo?
Le miré, divertida.
-¿Acaso piensas que soy una especie de James Bond?
-No sé...¿Lo eres?
-No, que yo sepa.
-Vaya.
Nos bajamos del coche, dejando las mochilas y las cosas dentro y nos internamos en el bosque.
Siguiendo mi plan, llevaba puesto un vestido, una chaqueta y unas botas.
Era una ropa fácil de quitar, para que todo fuera más rápido.
Andamos un poco y me paré delante de los matorrales de mi plan.
-Mira, ahora voy a esconderme tras esos matorrales y...
Escuché algo y me quedé callada.
-¿Cris? ¿Qué pasa?
Me llevé el dedo a los labios, indicándole que guardara silencio.
Y, entonces, como caída del cielo, la rubia vampira se puso unos metros por delante de nosotros.
Abrí los ojos desmesuradamente y ahogué un grito.
¡Ella! ¡Aquí! ¿Por qué ahora? ¿Por qué mientras estaba con Justin?
Se me puso la piel de gallina.
Tenía miedo.
No por mí, por supuesto, sino por Justin.
Yo podía recuperarme de casi cualquier cosa que la vampira me hiciera, pero él... Un mordisco, un simple movimiento de brazos alrededor de su cuello... Y se acabó.
Instintivamente, me puse delante de Justin.
Era muy cómico, ya que me sacaba como una cabeza y media, pero no era momento de pensar en eso.
-Volvemos a encontrarnos.-dijo ella, con una voz aguda.
-Esperaba no volver a hacerlo, pero veo que no he tenido suerte.
Sonrió.
-Ya, bueno, es que no nos hemos presentado. Soy Kate, encantada.
-Espero no molestarte si te digo que el placer no es mío.
Ella siguió sonriendo.
-Sí, Cristina, eres igual a como me dicen que eres.
-¿Qué? ¿Quién te ha dicho mi nombre? ¿Y quién te dice eso?
Kate se limitó a sonreír.
-¿Quién es ese chico que tienes detrás?
Justin fue a contestarle, pero le pisé un pie para hacer que se callara.
-¿Es tu novio?
-No. Estoy prometida con otro.
-Ah, ya. Bueno... Entonces no te importará si lo mato, ¿no?
Me puse en guardia.
-Hombre, pues importarme... Sí que lo haría, sí. Este chico es como mi hermano.
Kate seguía con su gélida sonrisa.
-Hermano... Qué curioso. Yo antes tenía un hermano, ¿sabes? Vino por estas tierras y... No volvió más. ¿Te suena de algo?
Ladeé la cabeza, intentando adivinar qué tenía que ver eso conmigo.
-Según me contaron, fue la última noche de luna llena. Él iba hambriento y alguien le perseguía. Después, lo único que se oyeron fueron sus gritos. La descripción de ese alguien coincide exactamente con la tuya. ¿Qué tienes que decir a eso?
Y entonces recordé.
La última caza que realicé sola. Ese vampiro que creía que podía escapar de mí y que pidió que no lo matara... Ese era su hermano.
-Ah, sí. Ya recuerdo. Pidió clemencia como una niña pequeña, llorando y eso.
Kate dejó de sonreír y me bufó.
-Esto es entre tú y yo, Kate. Deja que el chico se vaya.
Sin apartar la vista de Kate, que respiraba muy fuerte, empujé a Justin.
-Vete, Jus. Vete.
-Pero no puedo dejarte sola con...
Kate se lanzó contra nosotros y yo empujé a Justin con más fuerza, para apartarle de ella.
-¡Vete al coche!
Kate y yo rodamos por el suelo y nos metimos entre los matorrales.
Yo, aún estando en forma humana, tenía una fuerza superior a los humanos, así que la lancé lejos de mí y se perdió entre un amasijo de ramas.
Aprovechando esto, en un par de patadas me quité las botas y en unos segundos me deshice del vestido.
Justo cuando Kate se lanzaba de nuevo hacia mí, salté yo hacia ella, transformándome.
Las dos rodamos de nuevo y salimos de los matorrales.
Miré de reojo y vi a Justin de pie, mirándonos fijamente y con cara de asombro.
Kate aprovechó esta distracción por mi parte para lanzarse contra él, pero le atrapé la pierna con mis dientes y la lancé por los aires.
Ella cayó sobre mí y yo corrí lejos de allí, para alejarla de Justin.
Paré no muy lejos de allí y me la quité de la espalda.
Estábamos a punto de renaudar la lucha cuando, de entre la nada, salieron dos grupos de hombres que no cesaban de disparar.
Creí que eran gente que quería cazarme, pero resultó que eran cazadores de los dos bandos, que se peleaban entre ellos, unos para que yo escapara y otros, en ayuda de Kate.
-¡Vete, vamos!-me gritó un hombre que pasó a mi lado con un rifle.
Le hice caso y corrí de vuelta al matorral.
Me transformé y me cambié.
Cuando iba a salir de él, Kate apareció y saltó sobre mí.
-¡Agáchate!-gritó una voz tras de mí.
Pegando un grito, me agaché y dispararon a Kate.
Me levanté y miré hacia atrás.
Entonces me quedé de piedra al ver quién sujetaba el rifle.
-¿Señor Hilton?
-¿Poynter? ¿Qué haces aquí? No me digas que tú eres...
-¿El alfa? Exacto.
El señor Hilton sonrió.
-Llevo teniéndote en mi clase no sé cuanto tiempo y ahora es cuando me doy cuenta de que... Bueno, no importa. Vete y llévate a Bieber contigo.
-Sí, señor.
Eché a correr y vi que Justin todavía seguía de pie donde le había dejado.
-¡Vamos!-dije, pasando a su lado, cogiéndole de la mano y tirando de él.
Los disparos cada vez se oían más cerca.
Corrimos hasta el coche, le metí en él, me senté yo y arranqué.
Los disparos cada vez estaban más cerca.
Cuando llevaba unos minutos conduciendo, Justin despertó del sock.
-¡Guau! ¿Has visto eso? ¡Esa mujer se estaba enfrentando a un lobo ella sola!
Miré por el retrovisor.
Nos seguían.
Y no sabía si eran amigos o enemigos. No pensaba parar para asegurarme.
-Sí, lo he visto.
-¡Y luego ha aparecido el señor Hilton con un rifle! ¿Es también él un cazador?
-Así es.
-Pero él no te ha disparado.
-Porque él protege lo mismo que yo. A los lobos.
-¿Eres de Greenpeace?
Le miré y me eché a reír como una loca.
¡Era tan fácil, una cosa tan fácil, pero Justin no caía en ella!
-Justin, no soy de ninguna empresa gubernamental ni de ninguna ONG.
-Vale, osea, que proteges a los lobos porque quieres.
-Podría decirse así, sí.
-Sigo sin entender.
-Es lo que hay. Lo único que tienes que entender ahora es que tienes que marcharte de nuevo con tu padre.
-¡¿Qué?! ¿Por qué?
-¡Esa mujer quiere matarte! ¿No la has oído? Contra más lejos estés de ella, mejor.
-Pero yo quiero quedarme aquí, contigo. Quiero que me protejas.
Sonreí, mientras volvía a mirar por el retrovisor y pisaba el acelerador al ver que nos pisaban los talones.
-Y yo quiero protegerte, pero no puedo protegerte de todo.
-Y además, quiero quedarme para tu boda.
-No voy a casarme aún. Voy a decir que se esperen.
-¿Y eso?
Un disparo rompió el retrovisor del lado de Justin.
-¿A ti te parece que con gente disparando, lobos corriendo por los bosques y chicas queriendo matarte es el momento ideal para celebrar una boda?
-¿Sabes? Creo que tienes razón.
-¡Claro que la tengo!
-Aunque también creo que no quieres casarte con Jared.
-Crees bien.
-¿No le quieres?
-No, en absoluto.
-¡Oh! ¿Y entonces quién te gusta?
-El señor Hilton.
-¡Lo sabía!
Di un volantazo para esquivar a un ciervo que pasaba por la carretera.
El coche de atrás mía hizo lo mismo y siguió disparándonos.
Otro disparo rompió el cristal de atrás.
-Dios, Sel me matará cuando vea lo que le están haciendo a su coche.
-Pero el señor Hilton no puede ser, no pega contigo. Venga, ¿quién es? Es Chaz, ¿a qué si?
-Justin...
-¡Ah, soy yo! ¡Lo sabía!
Reí.
-Justin, ahora no es el momento de confensarnos nuestros sentimientos.
-Quizá tengas razón.
Y en ese momento, otro disparo me pasó rozando el brazo.
-¡Ah, joder!-dije, al ver que la herida me sangraba.
-¿Estás bien?
-Tranquilo, otro disparo más para la colección. Hay pañuelos ahí.
Justin los cogió y me ató un par de pañuelos a la herida.
-Tienes que irte, Jus, entiendes, ¿verdad? Estás en peligro.
-Y tú.
-Ya, pero yo puedo defenderme. Y ahora que esos hombres saben que vas conmigo irán a por ti. Por eso tienes que irte. Tu vida corre más peligro que la mía.
Aceleré aún más.
Otro coche se unió a la persecución y comenzó a disparar una ráfaga de disparos contra el coche que nos perseguía.
Bien, quizá consiguiéramos escapar.
-¿Te he dicho lo guapa que estás cuando mi vida está en peligro y estás intentando protegerla?
Le miré y sonreí.
-Pues ojalá que no tengas que volver a decírmelo, Jus.
Él sonrió.
-Si me voy y no le doy las hojas al señor Hilton, me suspenderá.
-Hazlas y yo se las daré por ti.
-Pero no puedo irme aún. Es jueves. Tengo que tocar.
-Pero Jus, es peligroso, puede que...
-La última vez, por favor.
Le miré y vi que me estaba poniendo ojitos y un puchero.
-Está bien. Si conseguimos salir con vida de esta, podrás tocar esta noche.
-¡Bien!
-Y tocarás.
Di otro volantazo y me metí con el coche por el bosque.
El otro coche no me siguió por ahí.
Dejé a Justin en su casa.
-Vendré a buscarte yo, ¿de acuerdo?
-Vale, Cris, como quieras.
-Nos vemos luego.
-¡Adiós! ¡Eh, espera!
-¿Hum?
-Aún sigo sin saber eso que tienes que contarme.
-He intentando enseñártelo y casi nos matan por ello. Será mejor que por el momento no sepas nada.
-Así, en el caso de que me cojan los cazadores, no podré decir nada...
Le agarré la mano, que tenía apoyada en la ventanilla que yo tenía bajada.
-No dejaré que eso suceda.
Justin sonrió.
-¿Sabes? Me gusta esta nueva faceta tuya.
Reí.
-A mí también me gustaría si no me dispararan tan a menudo.
Nos despedimos de nuevo y volví a casa.
Sel estuvo a punto de matarme cuando vio el estado en que estaba su coche, pero se calmó cuando le expliqué lo que había pasado.
Tuve que explicáserlo a todos, a la manada y a todos los padres lo que estaba sucediendo.
-Esto se está poniendo complicado-dijo mi padre.
-Sí, papá, pero ahora al menos sabemos porqué Kate está aquí. Quiere vengarse de mí por matar a su hermano.
-Sí, pero a traído con ella a un equipo poderoso de cazadores y quién sabe qué más...
-Pero nosotros también tenemos buenos aliados.
Más tarde...
-Sel, necesito tu coche.
-¿Otra vez? ¿No te basta con destrozarle una vez?
-No, la verdad.
-Está bien, cógelo.
Me subí al coche y Jared se apoyó en la ventanilla.
Sabía que quería hablar, así que la bajé.
-¿Adónde vas?
-Justin tiene que ir a tocar al bar y voy a llevarle.
-¿Desde cuándo eres su chófer?
-Desde que los cazadores le persiguen a él también por estar conmigo.
-Ya te dije que al final vuestra amistad le traería problemas.
-Pero estoy aquí para solucionar esos problemas.
-¿Cómo nos la vamos a apañar aquí sin ti?
-No sé, tendréis que buscaros la vida. Justin necesita protección y se la voy a dar.
-Vale, pero... ¿No puede ir otro de nosotros?
-No, tengo que ir yo. Os ordeno que os las apañéis sin mí. Y ahora me voy.
Arranqué y le dejé allí.
Fui a buscar a Justin y toqué el claxón para que saliera.
Pattie salió con él y le dio un beso en la mejilla antes de irse.
Después me saludó y yo le devolví el saludo.
Justin introdujo la guitarra en los asientos de atrás y después se sentó en el asiento del copiloto.
-¿Qué tal?-preguntó.
-Bien, ¿y tú?
-Aún estoy flipando por lo de antes. ¿Cómo te atreves a ir por el bosque habiendo semejantes lobos?
Sonreí.
-No atacan a las personas, Jus.
-¿No? ¿Y qué me dices de esa chica?
-Quería matarte.
-¿Y cómo sabía el lobo que tenía que defenderme?
-Quizá se vio amenazado por ella y la atacó sin más.
-Sí. Tienes razón... Parece que sabes mucho sobre lobos.
-Me gustan. Es mi animal favorito.
Llegamos al bar y entramos.
-Jus, tienes que estar muy atento. Hoy puede pasar cualquier cosa.
-Está bien.
Cuando iba a comenzar la actuación él, como ya era costumbre, se sentó en el centro del improvisado escenario y yo me puse apoyada en una pared, cerca de él.
Esa noche observé a los presentes, en vez de mirarle a él.
Todo iba bien hasta que Justin anunció que sólo cantaría dos canciones más y que después no volvería a tocar en un tiempo.
Entonces, un hombre se levantó y vi el reflejo de algo plateado que tenía en las manos.
Rápida como el rayo, cogí un taburete que tenía a mi lado y se lo tiré con precisión, haciendo que el cuchillo que tenía se le cayera de las manos.
Y, entonces, todo fue un caos.
Un par de hombres más se levantaron y la emprendieron a disparos con el escenario.
Yo corrí hacia Justin y le tiré al suelo, cubriéndole con mi cuerpo, para evitar que le dieran.
¿Qué estaba pasando aquí? ¡Estaban tirando a matar no a atraparle! No entendía nada.
Unos hombres se empezaron a pelear con otros y supe que también había gente de mi bando.
Me levanté y tiré de Justin.
-¡Vamos, corre!
Le  empujé por delante de mí.
Agarré la guitarra y corrí tras él.
En la salida, nos esperaba un tío que intentó agarrar a Justin.
Este se asustó, gritó y le dio una patada de las suyas.
Me quedé impresionada.
-No, si al final vas a saber defenderte y todo...-le dije.
Él rió.
Salimos del bar y le monté en el coche.
-Han estado apunto de matarnos por segunda vez en el día de hoy.-dije.
-Ya, eso parece.
-¿Te vas a ir, entonces?
-Sí tú crees que es lo mejor...
-Sí, sin duda. Te llamaré todos los días para hablar contigo.
-Estaré deseando volver.
-Arreglaré todo esto para que puedas volver pronto y todo sea como antes.
-No será como antes... Cuando vuelva y esto acabe, tendrás que casarte con Jared.
-O a lo mejor no.


¡Bueno, gente! Lamento mucho el retraso, pero... Bueno, el caso es que lo siento mucho. Espero que os esté gustando (: También quería deciros que si queréis ayudarme a conseguir más lectores pues... Que yo os querría mucho más (?) Hacedlo por Justin (?) Bah, haha, haced lo que queráis.
Hagáis lo que hagáis, gracias.
Att: Cris Vila Jb (Tuenti) Cris_Jbieber (Twitter) Cris Bieber Horan Styles (:

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